(Dir.: Eliseo Subiela – Argentina, 2007)
Eliseo Subiela, realizador de aquellos
galardonados “Hombre mirando al sudeste” (1986) (que los gringos quisieran
adaptar en su versión chafa “K-Pax” -2001- ) y “Por el lado oscuro del corazón”
(1992), (que adaptara famosos poemas escritos por Mario Benedetti), llevando
consigo el pecado y cruz de ser un realizador sudamericano de ingeniosos filmes
de poco presupuesto, y olvidando la poesía y reflexiones filosóficas que lo hicieran
famoso por “Por el lado oscuro…” ahora nos ofrece una historia muy tierna, real,
y sobre todo esperanzadora: Mabel es una chica que ha llevado una vida difícil
dentro de una familia disfuncional (¿acaso existe alguna familia funcional?); además de ser violada en la
capilla de una iglesia, se prostituye para obtener dinero, hasta que un día
auxiliada por una gran amiga (otra piruja pero de mayor colmillo), se retira
del oficio más antiguo para convertirse en payasito de calle. Un día Mabel recibe
una noticia que cambiará su vida: es portadora del Virus de Inmunodeficiencia
Humana, VIH. En principio se derrumba, y deprimida decide no vivir más, pero
como resultado del amor que le ofrece un simpático y guapo muchacho de familia
acomodada quien a su vez renuncia al confort que le ofrecería la herencia de
sus padres, todo por estar y vivir con ella, Mabel renace con la posibilidad de
vivir bien y feliz medicándose, laborando ahora como payasito en un
orfanatorio. Sí, el filme puede sonar a la típica telenovela muchacha-pobre-y-en-desgracia-vive-felíz-por-siempre-con-muchacho-ricachón,
con la diferencia que el feeling del
filme es netamente cinematográfico, poco dialogado, sin efectismos ni lágrimas
forzadas para el espectador, y donde el ricachón ahora también es pobretón como
ella (aunque guapo) pasando de tener una promisoria carrera como abogado, a
laborar bajo una botarga de pollo anunciando fried chicken en un restaurante de comida rápida, y a quien no le
importa la condición de seropositiva de su amada Mabel. No en balde la cinta
inicia con una frase de Ramón Gómez de la Serna : “El amor nace del deseo
repentino de hacer eterno lo pasajero”, donde efectivamente, el amor trasciende
lo que sea. Al día de hoy, pueden conseguir el filme en el canal MovieCity On Demand.


0 comments:
Post a Comment